viernes, 15 de mayo de 2015

Capitulo IV.De lo que sucedió a nuestro caballero cuando salió de la venta


Don Quijote salió de madrugada de la venta contento , porque se sentía armado caballero, y recordando los  consejos que le daba su huésped sobre las prevenciones que debía llevar como el dinero y la ropa tomó la decisión de regresar a su hogar y entonces guio a Rocinante hacia allá, mientras andaba vió un bosque en el cual oía personas que se quejaban suavemente  y él eso lo vió como una misión agradeciendo al cielo porque veía la oportunidad de cumplir con su profesión pensando que alguien pedía su ayuda.

Haciendo casos a las voces guió a Rocinante hacia el bosque donde encontró  una yegua y a un muchacho atado y desnudo quien daba las voces y era azotado por un labrador que al mismo tiempo lo reprendía.

Don Quijote como todo un caballero que era desafió al labrador  diciéndole que no estaba bien lo que hacía, azotando a alguien que no podía defenderse y tomando su lanza lo reta a un duelo para demostrar lo cobarde que era por tratar así al muchacho. El labrador al ver a Don Quijote armado se sintió por muerto y le explicó que lo estaba castigando por no saber cuidar bien las manadas de ovejas dejando perder una cada día;  Don Quijote no lo acepto u le dijo que le mentía y desatara de inmediato al chico y el labrado accedió con la cabeza baja y lo soltó.

Entonces Don Quijote le preguntó al muchacho que cuánto le debía su amo y el contestó q siete meses a nueve reales cada uno, Don Quijote hizo cuentas y le dijo al labrador que le pagara, pero éste dijo que no era todo eso porque el muchacho le debía tres pares de zapatos que le había dado y un real por dos sangrías cuando estuvo enfermo, pero Don Quijote remetió diciendo el muchacho no le debía nada pues los zapatos y las sangrías eran los azotes que él le había dado porque le había roto el cuero y hasta sangre le había sacado, pues por eso no le debía nada.

El Labrador dice que no tiene dinero ahí en ese momento, y que el muchacho quien se llama Andres se fuera con él para pagarle todo,  pero Andrés dice que no porque cuando estén solos posiblemente vuelve a azotarlo o a desollarlo, pero don Quijote dice que eso no pasará porque es él quien lo manda bajo su palabra, pero el muchacho replica que el labrador no es un caballero ni recibe órdenes de caballería que es Juan Haldudo el rico vecino de Quintanar, pero Don Quijote dice que eso no importa porque él debe obedecer,  el labrador le jura que le  cumplirá y que el muchacho se vaya con él para pagarle real sobre real.

Don Quijote le dice que le cumpla con el juramento de lo contrario lo buscara así se esconda como las lagartijas hasta encontrarlo y castigarlo y que no olvide quien le habla y a quién ha jurado al valeroso Don Quijote de la Mancha desfacedor de agravios y sin razones, guiando a Rocinante para alejarse de ellos.

Yéndose Don Quijote el labrador le dijo a Andres que le iba a pagar como había dicho el caballero e iba a aumentar la deuda y la paga,  el chico le recordó el juramento que había hecho, pero el labrador acercándose a él lo ató nuevamente y lo azotó dejándolo casi muerto y riéndose de él le dijo que buscara a su juez desfacedor de agravios, Andrés partió llorando.

Por su parte Don Quijote convencido de su éxito en la misión creyendo salvo al muchacho y pesando que había hecho justicia, exclamaba a su Dulcinea lo afortunada que era de tener a este valeroso caballero rendido a su voluntad, siguiendo su destino llegó a un punto con cuatro caminos donde empezó a imaginar como las caballerías tomarían la decisión  de cuál camino coger finalmente dejando Rocinante que decidiera por él, luego en su recorrido encontró un tropel de mercaderes quienes en su imaginación pensaba eran caballerías y al verlos dio la orden de parar diciendo que confesaran que no había doncella más hermosa que Dulcinea, los mercaderes al verlo y dándose cuenta de su locura uno de ellos bastante burlón le dijo que no la conocían pero que la mostrara para poder decir si era una buena señora, pero Don Quijote dijo que no que sin conocerla debía confesar, declarar y jurar lo bella que era y si no lo hacían entraban en batalla con él, el mercader insistió que mostrara un foto de la señora y que aunque fuera tuerta ellos hablaría a favor de ella, pero Don Quijote con cólera respondió que era una blasfemia por lo que tenían que pagar arremetiendo contra el mercader con su lanza, pero Rocinante cayó al piso y otro de los que iban ahí golpeó a Don Quijote dejándolo molido, aún así y sin poder levantar Don Quijote se sentía dichoso pensando que lo que había pasado eran cosas que les pasaban a las caballerías andantes echándole la culpa de todo a Rocinante por haberse caído.
 
 
Reflexión:
Don Quijote es un personaje que creía en la justicia y en ayudar al indefenso, él era soñador y pensaba que al ser un caballero andante todos lo debían respetar y obedecer y que su misión era hacer justicia, dentro su locura también tenía un sentimiento EL AMOR por su Dulcinea a quien crea la más hermosa de todas las doncellas y pretendía que todos lo declararán así.